miércoles 16 de septiembre de 2009

Empezar con un fin en mente

Hace unos días estuve hablando con mi antiguo jefe de departamento que se ha jubilado recientemente. Cuando miro atrás y veo la velocidad a la que los años pasan y a la que los cambios en la vida laboral y personal se suceden, me doy cuenta de que pronto, antes de lo que imagino, estaré yo en su misma situación: a un paso de la jubilación.

¿Qué es lo que me gustaría haber realizado hasta ese momento? ¿Qué contribuciones en mi campo me gustaría haber conseguido? ¿Qué relación me gustaría haber tenido con mis compañeros de trabajo? ¿Como me gustaría haber compaginado mi vida personal con mi vida laboral?

El ejercicio anterior de visualización permite identificar los objetivos que nos gustaría conseguir en el momento del final de nuestra carrera profesional. Empezar con un fin en mente, el segundo hábito de Los siete hábitos de la gente altamente eficaz , nos proporciona un sistema de referencia que nos ayuda a orientar nuestras acciones del día a día hacia la consecución de esos objetivos.

Ser eficaz no depende de la cantidad de esfuerzo realizado sino de la cantidad de esfuerzo realizado en la buena dirección. La gestión de nuestro tiempo tiene sentido después de haber fijado los objetivos.

Un excelente artículo publicado recientemente en el blog Optima Infinito y que refleja la aplicación del principio empezar con un fin en mente aplicado a la vida laboral es el plan de sucesión personal . Realizar un plan de sucesión personal es un ejercicio para determinar las acciones que te deben llevar a la posición que has determinado como tu objetivo profesional.

Preparando la bibliografía de este articulo, di con un estudio publicado por Lair Ribeiro, que fue investigador en Harvard, en su libro “El éxito no llega por casualidad”:

“En 1953 un estudio realizado en la universidad de Harvard entrevistó a todos los estudiantes. Entre las preguntas que se les realizó, una tenia que ver con los objetivos en la vida: ¿que querían conseguir en el futuro? (…) Solamente un 3% de los alumnos escribieron qué pensaban hacer en la vida. Veinte años más tarde, los volvieron a entrevistar. Por sorprendente que pueda ser, el 3% de los alumnos que habían puesto por escrito sus metas habían llegado a un éxito económico más grande que el 97% restante. Más aun, estaban más sanos, más satisfechos, eran más alegres (…) que el resto de los alumnos entrevistados.”

Saludos,

Rafael

Imagen

Compartir en facebook:
Compartir en FaceBook

miércoles 9 de septiembre de 2009

Ser proactivo

El primero de los Siete Hábitos de la Gente Altamente Eficaz es ser proactivo. Ser proactivo es tomar la responsabilidad de la dirección en la que nos dirigimos. Ser proactivo implica reconocer que nuestro comportamiento está determinado por nuestras decisiones y no por factores externos. Ser proactivo implica admitir nuestros errores, corregirlos y aprender de ellos. Ser proactivo es no quejarse del ambiente o de las circunstancias externas ni criticar a los otros.

Se me ocurren un par de situaciones que expresan qué es la proactividad:

La semana pasada encontré un amigo que me explicó una anécdota que le sucedió. Estaban él y su novia, una chica tailandesa, paseando por una calle céntrica de Londres en la hora punta. Entre la multitud, un hombre que se dirigía en dirección contraria a ellos, dió un fuerte golpe en el brazo de la chica y siguió su camino sin disculparse. Mi amigo, enfurecido, se dirigió hacia el tipo pero la chica lo retuvo, tomándolo por el brazo y le dijo: “¿has visto? Pobre hombre… Debe haber pasado un día muy malo. ¡Me ha dado un golpe y ni siquiera se ha disculpado! “

Ser proactivo significa elegir su comportamiento subordinando los sentimientos a los valores.

Otra situación que me sucedió y que expresa otra faceta de la proactividad se remonta a hace un año. En un proceso de selección para participar en un evento en Alemania, tuve que presentar un curriculum acompañado de una “carta de motivación”. Unos días antes de enviar mi candidatura había estado leyendo uno de los libros propuestos en el Personal MBA, How to Win Friends and Influence People de Dale Carnegie. Ese libro cambió radicalmente mi modo de escribir una carta de motivación. En lugar de escribir mis motivaciones personales (que en realidad no importan a nadie), en la carta expresé como mi presencia podía contribuir al éxito del evento. Para ello tuve que hacer un estudio de la organización y como mi perfil podía encajar en el evento. El resultado de la experiencia fue muy positivo.

Ser proactivo significa aportar soluciones y mostrar iniciativa.

Para finalizar este post, me gustaría decir que en mi opinión personal, nadie ha transmitido mejor lo que para mi significa ser proactivo que el poeta chileno Pablo Neruda , en su poema titulado “No culpes a nadie”. Es un texto que siempre llevo conmigo y que incluyo íntegramente en este post.

Saludos,
Rafael

No culpes a nadie

No culpes a nadie,
nunca te quejes de nada ni de nadie,
porque fundamentalmente tú has hecho tu vida.

Acepta la responsabilidad de edificarte a ti mismo y el valor de
Acusarte en el fracaso para volver a empezar;
corrigiéndote, el triunfo del verdadero hombre surge de las cenizas
del error.

Nunca te quejes del ambiente o de los que te rodean,
hay quienes en tu mismo ambiente supieron vencer,
las circunstancias son buenas o malas según la voluntad o
fortaleza de tu corazón.

Aprende a convertir toda situación difícil en un arma para luchar.
No te quejes de tu pobreza, de tu soledad o de tu suerte,
enfrenta con valor y acepta que de una u otra manera,
todo dependerá de ti;
no te amargues con tu propio fracaso,
ni se lo cargues a otro, acéptate ahora o
seguirás justificándote como un niño,
recuerda que cualquier momento es bueno
para comenzar y que ninguno es tan terrible para claudicar.

Deja ya de engañarte, eres la causa de ti mismo,
de tu necesidad, de tu dolor, de tu fracaso.
Si, tú has sido el ignorante,
el irresponsable, tú, únicamente tú, nadie pudo haber sido por ti.

No olvides que la causa de tu presente es tu pasado,
como la causa de tu futuro es tu presente.

Aprende de los fuertes de los audaces,
imita a los enérgicos, a los vencedores,
a quienes no aceptan situaciones,
a quienes vencieron a pesar de todo.

Piensa menos en tus problemas y más en tu trabajo
y tus problemas sin alimento morirán.
Aprende a nacer desde el dolor y a ser más grande,
que el más grande de los obstáculos.

Mírate en el espejo de ti mismo.
Comienza a ser sincero contigo mismo.
Reconociéndote por tu valor,
por tu voluntad y por tu debilidad para justificarte.

Reconócete dentro de ti mismo, más libre y fuerte,
dejarás de ser un títere de las circunstancias,
porque tu mismo eres tu destino.

Y nadie puede sustituirte en la construcción de tu destino.
Levántate mira las mañanas y respira la luz del amanecer.
Tú eres parte de la fuerza de la vida
Ahora despierta, camina, lucha.

Decídete y triunfarás en la vida.
Nunca pienses en la suerte,
porque la suerte es el pretexto de los fracasados.

PABLO NERUDA

Fotografia : Alinghi
Compartir en facebook:
Compartir en FaceBook

sábado 5 de septiembre de 2009

Hábitos de productividad


Puede ser que cuando hablamos de productividad estemos pensando en la gestión eficiente de nuestros archivos y proyectos. En efecto, la gestión ordenada de archivos permite maximizar nuestro tiempo para dedicarlo a actividades de mayor valor añadido.
Sin embargo, en mi opinión personal y según el contexto actual de era de la información y de cambios socio-económicos constantes, la productividad está íntimamente relacionada con alinear nuestras acciones con nuestros principios, cumplir nuestros compromisos y comunicar eficazmente con los miembros de un equipo.

Crear hábitos para ser más productivos no es fácil pero la recompensa a largo plazo vale la pena. En el ámbito de la creación de hábitos de productividad, Los Siete Hábitos de la Gente Altamente Eficaz, de S. Covey, es la metodología que más me ha influenciado. Desde mi punto de vista, el éxito de la metodología de los siete hábitos reside en el hecho de que no promete soluciones rápidas y fáciles que nos van a hacer más productivos de la noche al día, sino que empieza con un trabajo personal para identificar nuestros principios. Una vez identificados nuestros principios es más fácil alinear nuestras acciones con estos, es más fácil ser productivos.

Los Siete Hábitos son un buen complemento a GTD, sobretodo para determinar las prioridades que deben conducir a nuestras acciones desde la perspectiva de 9000 metros (objetivos anuales o bianuales), 12000 metros (visión personal a tres o cinco años) y 15000 metros (tu vida). (Ver post las seis perspectivas para definir tu trabajo).

Los tres primeros hábitos están relacionados con el dominio de uno mismo. Para construir hábitos debemos trabajar en nosotros mismos. Estos hábitos son:
1. Ser proactivo.
2. Empezar con un fin en mente.
3. Establecer primero lo primero.

Después de haber trabajado sobre nuestros principios, Covey propone trabajar en hábitos para mejorar la empatía, la comunicación y crear relaciones más sólidas en el ámbito laboral y personal. Estos hábitos son:
4. Pensar en ganar-ganar.
5. Comprender y después ser comprendido.
6. La sinergia.

El séptimo hábito es renovarse continuamente, es dedicar un tiempo semanal a mejorar nuestras condiciones físicas e intelectuales. Covey llama este hábito “afilar la sierra” con analogía a un leñador que está tan inmerso en su trabajo que olvida que afilar su sierra durante unos minutos al día, le ahorraría mucho trabajo.
7. Afilar la sierra.

En los próximos posts trataremos cada uno de los habitos individualmente.

Saludos,
Rafael

sábado 29 de agosto de 2009

La gestion personal

Flying Machine by Leonardo da VinciEl blog Simplicidad empezó como un proyecto personal con dos objetivos fundamentales. El primer objetivo es la promoción de la productividad, la excelencia y el carácter emprendedor en la sociedad. El segundo, compartir reflexiones y bibliografía sobre productividad principalmente.

De ahora en adelante, y coincidiendo con una nueva etapa profesional, continuaré trabajando a nivel personal en temas relacionados con la productividad pero también me interesaré en temas relacionados con el management, el liderazgo, la comunicación y el trabajo en equipo, entre otros. Espero humildemente que este blog te aporte ideas y bibliografía que te ayuden a progresar en tu vida profesional y personal.

Hoy presento una traducción literal de un fragmento de un artículo que he leído este verano de Peter F. Drucker, el padre del management moderno.

“Vivimos en una época de oportunidades sin precedente: si eres ambicioso e inteligente, puedes escalar hasta la cima de tu profesión, independientemente de donde empezaste.
Pero la oportunidad está íntimamente relacionada con la responsabilidad. Las empresas hoy en día no gestionan las carreras de sus empleados. Los trabajadores de la era del conocimiento deben ser sus propios CEOs.
Depende de ti de buscar tu posición, determinar cuando cambiar y de ser productivo durante la vida laboral que puede durar unos 50 años. Para hacerlo bien debes conocerte bien a ti mismo: no solo tus puntos fuertes y débiles, sino también la forma como aprendes, como trabajas con los demás, cuales son tus valores y donde puedes hacer tu más grande contribución. Porque solamente cuando operas utilizando tus puntos fuertes puedes llegar a la excelencia.”


Traducido de Managing Oneself, Peter F. Drucker

Saludos,
Rafael

miércoles 29 de julio de 2009

La importancia de fijar objetivos

Sailing VEn el libro Alicia en el país de las maravillas, cuando Alicia se encuentra al gato de Cheshire, mantiene una conversación un tanto curiosa: “¿Me podrías indicar hacia donde tengo que ir desde aquí?” pregunta Alicia.”Eso depende de a dónde quieras llegar” responde el gato. “A mi no me importa demasiado a donde”-“En ese caso, da igual hacia donde vayas”-“Siempre que llegue a alguna parte”-“¡Oh! Siempre llegarás a alguna parte, si caminas lo bastante”.

Siempre llegamos a alguna parte, incluso sin hacer nada. En cambio, si queremos llegar a un lugar interesante, debemos saber primero donde ir y segundo, elaborar un plan sobre como llegar a ese lugar. Esta realidad tiene aplicación en los proyectos de nuestra vida personal y laboral. Fijar objetivos nos permite concretizar nuestros proyectos.

Tres razones para fijar objetivos en nuestros proyectos:

Los objetivos nos dan una orientación
Los objetivos nos indican la dirección a seguir para avanzar en el proyecto. Una vez sabemos la dirección, podemos concentrar toda nuestra energía en hacer avanzar el proyecto hacia su conclusión. En el caso de un proyecto de equipo, los objetivos permiten que cada miembro del proyecto se identifique con la dirección establecida.

Los objetivos hacen que el proyecto sea realizable
Los objetivos, en la medida que son específicos, permiten dividir los proyectos en varias “etapas” que tenemos que realizar individualmente para concretizar el proyecto con éxito.

Los objetivos permiten evaluar la progresión de nuestros proyectos
El hecho de delimitar los objetivos del proyecto nos permite evaluar en que punto estamos del proyecto. Nos permite tener un control sobre lo que hemos conseguido y sobre lo que nos falta para completar.

En este mes de agosto que empezamos en unos días, te deseo que pases un buen verano y unas buenas vacaciones (si tienes la suerte de tomarlas) para disfrutar de actividades diferentes a la rutina del día a día. Espero que puedas disfrutar de los que más quieres y definir proyectos personales (y los objetivos para cumplirlos) que puedan llevarte a un mundo de nuevas posibilidades.

Saludos y hasta septiembre,

Rafael

Posts relacionados:
Pon Rumbo hacia tus Objetivos

El proyecto personal

Compartir en FaceBook