miércoles 18 de marzo de 2009

Motivos para reducir las horas de televisión


La televisión es un medio de comunicación que, sin duda, ha cambiado los hábitos de la sociedad. La televisión puede hacer llegar información a millones de personas y podría llegar a ser un medio de difusión de conocimiento y de oportunidades con posibilidades ilimitadas. Pero la televisión o, para ser más preciso, el uso que hacemos de ella, puede robarnos uno de nuestros bienes más preciados: nuestro tiempo.

Según el articulo de El País, “El consumo de televisión en España se dispara en 2008“, los españoles vimos el año pasado la televisión una media de 227 minutos diarios por persona, es decir, tres horas y 47 minutos. Un total de 26 horas y media por semana. ¡Más de un día entero por semana!

En este artículo presento una lista de motivos para reducir o hacer un uso más consciente del televisor.

La televisión impide la comunicación. Crecí en una familia en la que, a menudo, durante las comidas solo se podía escuchar el televisor. Incluso la disposición de la mesa y de las sillas en el comedor estaba organizada en función de la posición del televisor. La conversación y muchos diálogos se perdieron a causa del uso que hicimos en su día del televisor. Hoy, como padre de familia, intento no cometer el mismo error.

La televisión es un medio de masas y, por lo tanto, no está centrado en nuestras necesidades puntuales. En ese sentido, la lectura, desde mi punto de vista, está mejor adaptada a mis necesidades ya que me da la flexibilidad de horarios que necesito y el tema lo elijo en función de mis motivaciones personales.

Como vimos en el artículo "La mejor inversión es invertir en nosotros", los medios de comunicación y, los telediarios en particular, nos inundan de noticias sensacionalistas. Sus reportajes y artículos pretenden emocionar o producir sensación a su público y raramente aportan una información sobre la cual podemos actuar.

La televisión como medio de comunicación de noticias está lejos de ser imparcial y responsable. La información que recibimos sobre hechos puntuales no deja de ser una versión parcial de la realidad, influenciada a menudo por las creencias o ideologías de la fuente que las redacta. De este hecho podemos darnos cuenta cuando viajamos y comparamos los medios de comunicación locales con nuestras fuentes de información tradicionales. Un ejemplo de este punto es el triste conflicto israelo-palestino. En función del país en el que nos encontramos las noticias muestran diferentes simpatías hacia un pueblo o al otro. Eso provoca una distorsión en la versión que recibimos de los acontecimientos.

En algunos países como Francia o Suiza se paga un impuesto anual por tener un televisor.

La televisión invita a no pensar.

La televisión puede hacernos olvidar el placer de las cosas simples. Una partida a cartas con los amigos, un refresco en una terraza, un paseo por la playa…

La televisión es un medio de comunicación que podría tener muchas posibilidades. Pero, en mi opinión personal, los buenos programas de televisión son la excepción. Ser conscientes del hecho que la televisión puede ser uno de nuestros más importantes ladrones de tiempo puede ayudarnos a hacer un uso más consciente y responsable. En 227 minutos cada día se pueden hacer otras actividades mucho más interesantes y personalmente satisfactorias que ver la televisión.

Saludos,

Rafael

Fotografía de este artículo

6 comentarios:

  1. Supongo que al "el país" le interesa que la gente compre mas ejemplares. La televisión esta ahí. Que alguien la quiera ver como nefasta debería revisar los argumentos. No todo el mundo encuentra interesante "el país", y no por ello hay que rebuscar argumentos descalificatorios.

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  2. Hola,
    En este post cito el artículo de El País como una referencia creíble (y que conste que no tengo comisión). He tratado en la escritura de no ser radical en mis posiciones ya que soy de los que piensan que ni todo es blanco ni todo es negro sino que hay puntos medios. No hablo de eliminar, utilizo la palabra reducir la televisión. Y creo que la utilización sin control puede ser un ladrón de tiempo, y ese es uno de los puntos que pretendo proponer en este blog en general y en el post sobre la televisión en particular. Las razones expuestas son puntos de vista personales y subjetivos.
    Saludos,
    Rafael

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  3. Me ha gustado mucho el post. Claro, que no soy imparcial. La única televisión que veo es House los martes por las horas. Mis hijas la ven muy poco. Alguna cosilla de Disney Channel. El televisor en casa se usa sobre todo para ver películas en DVD :-)
    JM

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  4. Hola José Miguel,
    Gracias por tu comentario. Utilizar el televisor para ver, de vez en cuando, películas en DVD es un uso que comparto contigo. De ese modo eres tu el que ELIGE el contenido. Totalmente de acuerdo.
    Además en la educación de los niños creo que es más eficaz la moderación que la prohibición.
    Saludos,
    Rafael

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  5. Cuando era niño, odiaba cuando mi padre apagaba la TV a la hora de comer diciendo "es la única comida que hacemos en familia y ella (refiriéndose al aparato) no nos deja compartir este momento", así que mis hermanos y yo nos resignábamos a comer y compartir con el resto de la familia, no fue sino años más tarde cuando comprendí el mensaje y ahora también lo pongo en práctica.
    SM

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  6. Hola,
    Desde siempre me ha preocupado el uso que se hace de la TV, tando del público en general, que parece querer consumir sin sentido ni criterio, como el de los responsables de la programación, que cada vez realiza programas más inútiles, vacios y repetitivos. La TV como herramienta para la educación, sensibilización e información, sería muy buena, al igual que internet, la radio la prensa o las bibliotecas públicas. Lo ideal sería que todos los contenidos, o puntos de vista se vieran reflejados, y el televidente fuera capaz de elegir, entender y contrastar, para poder crear su propio razonamiento y opinión. Pero como en las salas de cine, hay reclamos para consumir lo comercial, y trabas para acceder a realizaciones de autor, o independientes y de calidad. Por mi parte veo House, Becker y alguna vez Redes. Las pelis en DVD. Y me gustan programas tipo Ajuste de Cuentas, El encantador de perros, y Decogarden. Supongo que no predico con el ejemplo, pero el tiempo tampoco da para otra cosa, y además no es mi intención predicar nada.
    Saludos.

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